Cada mañana, una ronda de llamadas
Cuando hay un imprevisto —un cambio de zona, una ausencia— hay que reconstruir el mapa de la plantilla pregunta a pregunta.
Fichajes y checkpoints de todo el equipo reunidos en una sola vista: quién está en cada zona, desde qué hora y si estaba donde debía. Sin llamar uno a uno.
Con personal repartido en varios puntos, la pregunta "¿quién está en el centro X?" suele tener tres respuestas posibles: llamadas, WhatsApp o esperar.
Cuando hay un imprevisto —un cambio de zona, una ausencia— hay que reconstruir el mapa de la plantilla pregunta a pregunta.
Si el técnico debería estar en el cliente A, ¿cómo lo sabes sin haber estado allí? Un WhatsApp del propio empleado no es un registro.
Cuando algo ocurre —un accidente, un reclamo de cliente— reconstruir qué pasó y dónde cuesta más que el incidente mismo.
No es una pantalla con activaciones: es lo que la plantilla cada día ya registra.
Entrada, salida, pausas y checkpoints (posiciones que el empleado marca sin pausar la jornada). Cada registro lleva su hora y su lugar.
Todos los registros del día se pintan sobre un mapa con la zona de cada persona: dentro, fuera o pendiente de comprobar.
Filtra por día, zona o persona. El historial de semanas anteriores te da contexto: cómo estaba repartido el equipo ese día.
Equipo de mantenimiento de cinco personas. Lo que en una llamada de diez minutos no se ve, aquí está en la pantalla — y en el registro de jornada, por si se necesita.
Ver cómo funcionan las zonasCada punto viene del fichaje o del checkpoint. No hay rastreo entre marcas.
Mientras el equipo ficha y marca checkpoints, el mapa se mantiene solo.
Un vistazo te dice qué personas han fichado en cada edificio y quién todavía no ha llegado.
Sabes cuándo llegó cada oficial a cada obra y si alguien fichó en la obra equivocada.
Cada checkpoint marca el circuito sin detener la jornada: la ronda queda trazada en el mapa del día.
La ruta se apoya en los puntos: cargas, descargas y el retorno al centro, con hora y lugar de cada hecho.
Las Ubicaciones registradas por fichaje y por checkpoint: quién marcó, desde dónde (si hay GPS) y a qué hora, sobre un mapa único. Cada punto lleva nombre, hora y si estaba dentro de su zona de fichaje. No es un rastreo continuo: son los momentos exactos de entrada, pausa, checkpoint y salida.
No. La ubicación se captura solo al fichar y en los checkpoints que el empleado marca al llegar a un punto de trabajo. Entre fichaje y fichaje no hay tracking: es lo que permite cumplir el principio de minimización del RGPD.
Sí. Puedes ver el equipo entero, un grupo de trabajo, una zona concreta o un solo empleado. También puedes pasar al historial: qué pasó en esa zona el lunes, la semana pasada o un día concreto.
Se aplica la regla configurada en esa zona: fichaje permitido y marcado, incidencia o inicio de jornada denegado. El punto en el mapa queda con su estado, con lo que tienes el contexto para revisar el caso y comentarlo con la persona.
Los fichajes sin geolocalización aparecen sin coordenadas y los pendientes de sincronizar entran cuando la señal vuelve, con su hora original. El mapa muestra lo que realmente se registró: nunca inventa una posición que no se capturó.
El mapa es una vista para quien administra la plantilla. La información es la misma que ya queda en el registro de jornada: la RLT tiene su acceso de consulta a fichajes e informes, con su propia vista.
Sin rastreo continuo y con lo registrado en el mismo registro de jornada.