Se enteran por la nómina
El retraso aparece cuando la quincena está cerrada. En ese momento discutir con datos ya no vale: la conversación se hace sobre sospechas.
Entradas tarde, pausas no marcadas, fichajes fuera de zona: Geornada las señala cuando pasan, no cuando llega la nómina. Y las cierras con su motivo, dentro del registro.
Retrasos, olvidos de marcar pausas y salidas sin marcar ocurren todos los días. Sin un sistema que las recoja, se descubren tarde y sin contexto.
El retraso aparece cuando la quincena está cerrada. En ese momento discutir con datos ya no vale: la conversación se hace sobre sospechas.
Permisos pactados de viva voz. Sin registro del cambio, la jornada queda desajustada y alguien tiene que acordarse de rellenar el hueco.
Salidas sin marcar, pausas sin cerrar. El cierre mensual se convierte en reconstrucción a mano de la jornada de cada empleado.
Cada desviación entra como dato, no como opinión. Tu parte es decidir: qué se corrige, con qué motivo.
Al fichar se compara contra el horario y la zona: retraso, salida antes de hora, pausa no registrada, fichaje fuera de perímetro o duplicado.
La incidencia llega con sus datos: hora, ubicación, horario planificado. Decide si queda tal cual, se corrige — o si habla con la persona.
Corrige —o no— con comentario. La auditoría queda en el registro: qué se corrigió, quién, cuándo y por qué. El informe mensual lo hereda.
Lucía ficha a las 9:20 contra un horario de 9:00. En el modelo tradicional, el detalle se ha resuelto en la cabeza del jefe. Aquí, en datos.
Ver la trazabilidad de los cambiosTiempos y nombres ilustrativos; el flujo de estados es el real.
Cada tipo nace de una desviación que ya ha costado horas de discusión en algún equipo. Estos son los habituales.
Entrada posterior al horario planificado, con minutos de diferencia exactos.
Jornada sin fichaje de salida: se marca pendiente hasta cerrar con dato o con corrección.
Día sin la pausa que marca la ley o el convenio: señal para revisarla y, si falta, dejar constancia.
Con geolocalización activa: el fichaje entra, pero se marca la distancia al perímetro para revisarla.
Entradas y salidas que no se cuadran entre sí: se señalan para reconciliar, no se descartan solas.
Lo que no encaja en lo automático: traslados, averías, permisos al vuelo. Tú la abres y cierras con motivo.
Es cualquier desviación que Geornada detecta de forma automática: entrada tarde respecto al horario planificado, salida sin marcar, pausa no registrada, fichaje fuera de la zona o duplicado. Deja registro en el informe y ahí se revisa, no se pierde en una nota de WhatsApp.
No. La incidencia señala la desviación y tú decides qué hacer. Si procede corregir, la corrección se registra como evento nuevo con autoría, fecha y motivo — el histórico conserva lo ocurrido originariamente.
Quien administra la plantilla abre la incidencia, ve los datos (hora, ubicación, horario planificado) y la cierra con un comentario. Cada estado queda documentado: si abriste, si corregiste y por qué.
Sí, además de las automáticas. Si un día una descripción no encaja —un transporte alargado, una avería—, puedes añadir una incidencia manual con su motivo, para que el informe mensual la recoja igual.
Sí. Cada persona ve sus incidencias desde su app, lo que evita sorpresas a fin de mes: si hay una entrada tarde, lo ve en el momento y puede comentarlo mientras el recuerdo es reciente.
Sí. El informe marca días con incidencias abiertas o resueltas, con lo que quien firma el resumen sabe si el mes está limpio o tiene puntos que cerrar antes de entregarlo.
Cada caso se abre con datos, se comenta cuando aún hay contexto y se cierra con rastro en el registro.