Planificación en pizarras y Word
Cuando la semana se cuadra en una pizarra o en un documento compartido, el historial no existe: no sabes quién tuvo qué turno ni cuándo cambió.
Planifica la semana por plantilla o por persona, publícala en la app de cada empleado y compara lo planificado con el fichaje real. El papel no avisa de los cambios.
Todos hablan de la misma jornada, pero en dos sitios distintos. Cada semana que pasa, la diferencia crece.
Cuando la semana se cuadra en una pizarra o en un documento compartido, el historial no existe: no sabes quién tuvo qué turno ni cuándo cambió.
El turno cambió el miércoles y el mensaje se mandó el martes a las 23:00. A las 8:00 del jueves ya hay una discusión: el fichaje dice una cosa y la pizarra otra.
¿Entró a las 9:15 o a las 10:00? Si lo planificado y lo real no se comparan, las desviaciones solo saltan cuando llega la nómina — o la incidencia grave.
Cuatro pasos, pensados para semanas que se repiten: copia, ajusta, publica y revisa lo que ocurre.
Crea patrones de turnos —mañana, tarde, noche, partido— y aplica la rotación por empleado. Para duplicar la semana anterior, un clic.
El horario aparece en la app de cada persona. Si algo cambia, publicas la nueva versión y queda registrada la fecha del cambio.
Cada fichaje se compara con el turno planificado: entradas tarde, salidas antes, pausas no marcadas. Lo resultante son incidencias claras, no Excel cruzados.
Dos cocineros y tres camareros con turnos alternos. La planificación se copia de la semana anterior, se ajusta a la baja del martes y se publica para que cada uno la lleve en el móvil.
Ver cómo se revisan las incidenciasHoras y turnos ilustrativos de un restaurante pequeño.
La planificación no es el producto: es lo que hace que el fichaje tengan sentido. Cada sector la usa de otra forma.
Cada día con su apertura, su cierre y su refuerzo. El empleado ve su turno; tú ves las desviaciones, no la pizarra.
La rotación de caja y trastienda se planifica por patrón, y las pausas se comprueban contra lo publicado.
Cada centro con su franja. El fichaje geolocalizado confirma que el turno se trabajó en el edificio que le tocaba.
Los relevos nocturnos planificados y los checkpoints de ronda te dicen que la noche quedó cubierta.
El horario planificado es lo que se espera que ocurra; el fichaje es lo que ocurre. Geornada compara ambos: si alguien entra tarde, sale antes o se salta una pausa, se genera una incidencia que puedes revisar y cerrar con su contexto.
Sí. Puedes duplicar una semana completa y editar solo los cambios — es el atajo habitual en equipos con rutinas estables. A partir de ahí se ajustan turnos individuales sin tocar al resto.
Sí. Cada empleado puede tener varios turnos por día (mañana y tarde, por ejemplo) y las plantillas se guardan como patrones para aplicar la rotación sin empezar de cero cada semana.
Sí. Cada persona ve su horario en su área de Geornada, siempre actualizado con la última versión publicada. Se acabó el "nadie me avisó": la planificación vive en la misma app que se usa para fichar.
Publicas la versión corregida y queda registrada, con fecha de cambio. El fichaje sigue comparándose contra el horario vigente, con lo que las incidencias se calculan sobre la planificación real, no sobre la original.
Sí. La planificación de horarios y turnos funciona igual para equipos fijos en oficina o tienda: el control sobre marcado real vs planificado es el mismo, con o sin ubicación.
Planificas, publicas y comparas. Cada fichaje se revisa contra lo planificado y las incidencias se ven antes del cierre del mes.